lunes, noviembre 10, 2014

9N (1): Uno de los dos mentía

Cuando, hace un año, Artur Mas anunció la fecha y la pregunta de la llamada consulta soberanista, el presidente del gobierno explicó en su primera comparecencia que estaba absolutamente seguro de que esa consulta no se iba a producir. Por su parte, siempre que podía, Mas explicaba que estaba absolutamente seguro de que esa consulta se iba a producir. Uno de los dos mentía.

Uno de los dos mentía, pero jamás hubiera imaginado que era Rajoy.

Desde hace dos años, y utilizando la metáfora del poker, Artur Mas ha ido subiendo la apuesta en cada ronda, y el presidente del gobierno, con su proverbial pachorra, ha ido acudiendo la apuesta de Mas. Viendo la apuesta de Mas, pero sin subir ni tomar ninguna iniciativa, siempre a remolque. Y en cada ronda, uno de los dos mintiendo. Y otra ronda, y uno de los dos mintiendo. Y esta misma semana, uno de los dos mintiendo. Y en el river, al girar la última carta, el Molt Honorable lanza un All in ("¿Suspensión del TC? ¡No me doy por aludido!"), y sorpredentemente el presidente del gobierno se hace caquita, se retira de la apuesta y permite que Mas gane sin llegar a mostrar la mano que llevaba cada uno.

Uno de los dos mentía, y era Mariano Rajoy. Los constitucionalistas que vivimos en Cataluña siempre quisimos creer que, llegada la hora de la verdad, un Estado de derecho, un Estado garantista, un Estado miembro de la UE, un país que tiene que hacerse respetar en el mundo no iba a permitir que un alto funcionario se pasara las resoluciones judiciales por el forro. Quisimos creerlo, pero el presidente del gobierno nos engañó. Y qué ingenuos fuimos. Uno creía que el desdén de Rajoy era solo una apariencia, y que ciertos límites jamás iban a ser traspasados. Uno creía que si el departamento de Educación de la Generalitat daba instrucciones de apertura de colegios con una resolución del TC prohibiéndolo, la consejera Rigau sería fulminantemente inhabilitada, aplicando el artículo 155 de la Constitución y declarando el Estado de alarma si era necesario. Uno de los dos mentía, y era Mariano Rajoy.

Ante un problema de tal gravedad, Rajoy debió pensar "Ufff... ¡qué lío!" y se fumó un puro. El presidente del gobierno no está cumpliendo su promesa de guardar y hacer guardar la Constitución, y está haciendo bueno a Rodríguez Zapatero. El presidente del gobierno, el que aseguró que no iba a subir los impuestos, el que aseguró que no iba a haber rescate bancario con cargo a los presupuestos públicos, el que aseguró que su partido no tiene dinero negro, el que aseguró que la llamada consulta no se iba a producir, nos contó el sábado que mientras él sea presidente no se va a romper España. ¿Y cómo le vamos a creer? ¿Cómo no se va a romper España si un preboste local se jacta de no cumplir una orden judicial y nadie se atreve a toserle?

Uno de los dos mentía, y era Mariano Rajoy. Yo no sé si esto tiene arreglo, porque ya no se trata de la secesión de Cataluña sino de que se está quebrando la legalidad vigente sin reacción gubernamental conocida. Lo que queda del Partido Popular, haría bien en ir pidiendo la dimisión del gobierno en bloque, por no estar cumpliendo con sus obligaciones. Aquí la única persona digna, la única que ha cumplido escrupulosamente con su obligación en esta historia ha sido la directora del colegio en el que me habría tocado "votar" a mí ayer, la única de Cataluña que se negó a entregar las llaves del centro a unos desconocidos. Al menos siempre queda alguien decente.

sábado, septiembre 27, 2014

Ha llegado la berrea


Como todos ustedes saben, con el comienzo del otoño llega cada año la berrea del ciervo. La berrea es un periodo de celo del ciervo rojo, dentro del cual los machos tratan de adueñarse del territorio mediante berreos y luchas rituales a modo de demostración de poder.

Con sus salvajes bramidos, el ciervo en celo trata de seducir al máximo número de hembras para posteriormente cubrirlas y marcar el territorio. En la imagen, un grupo de turistas campestres asistiendo extasiados al berreo de un ejemplar en celo:

lunes, mayo 26, 2014

Paisaje después de la batalla

El día después, los dos grandes partidos se lamen sus heridas mientras los comunistas y los separatistas campan a sus anchas.

Por el flanco izquierdo, el PSOE lo fiaba todo al pretendido machismo de Miguel Arias Pitufo y a la ley antiabortista de Ruiz-Gallardón, y se ha encontrado con nueve eurodiputados menos que se han desperdigado entre Izquierda Unida, el de la coleta, Sosa Wagner, etcétera.

De los excelentes resultados de la verdadera izquierda de Meyer e Iglesias, solo puedo decir que me dan miedo los comunistas y que si algún día el de la coleta gobierna España, temeré primero por mis ahorros y, cuando ya me los hayan quitado, por mi vida.

Por la derecha, los votantes del PP cabreados con el gobierno socialdemócrata de Mariano Rajoy y con la corrupción, han preferido quedarse en casa o votar a UPyD antes que elegir al PP de los años noventa, que se presentaba con Aleix Vidal-Quadras como cabeza de lista.

A diferencia de las alternativas de izquierda, que han sido muy premiadas en las elecciones, es descorazonador que Vox no haya sabido o podido movilizar a los votantes de derechas, tal vez porque los de derechas en España realmente cabemos en un ascensor. Analizando sus resultados, les queda el consuelo de que en unas hipotéticas elecciones generales podrián obtener representación por Madrid (así empezó UPyD), al igual que en unas autonómicas en Madrid o en alguna circunscripción de Castilla y León.

Si pudiera dar un único consejo a los dos partidos turnistas, si quieren recuperar a los votantes perdidos por el camino, les diría que utilizaran las campañas electorales para dar a conocer su programa, explicando por qué hay que votarles a ellos en lugar de explicar por qué no hay que votar al contrario. Este consejo, empero, encierra una tarea previa: para poder explicar tus ideas, primero tienes que tenerlas.

Y en Cataluña, ya saben que ha ganado Esquerra Republicana y ha perdido el partido del presidente de la Generalitat. No sé si ya ha salido al balcón Oriol Junqueras a proclamar la independencia unilateral, pero no nos pongamos estupendos, Artur y Oriol: entre CiU y ERC han conseguido un millón de votos, muchos ciertamente, pero menos de los que suelen conseguir juntos en unas elecciones municipales, autonómicas, generales o en una cadena humana. Aquí no se ha movido nada y lo único que hemos visto en estas europeas es que nuestros nacionalistas están enchufadísimos, movilizados e hipervitaminados, mientras que los votantes de PSC y PP se han comportado de una manera similar al de sus coetáneos en el resto de España: aborrecimiento y abstencionismo.

lunes, abril 28, 2014

En la muerte del PSC



Hace una década, tras veintitrés triunfales años de pujolismo, Convergència i Unió salió de la Generalitat, con la consiguiente pérdida masiva de poltronas, de cargos de confianza y de la poderosa llave de las subvenciones.

En aquel momento, muchos pensábamos que a medio plazo íbamos a asistir a la autodestrucción de CiU, porque una coalición que no tiene más ideología que el poder, más atractivo que su supuesta buena gestión y más principios que el dinero, no podía pasar una larga temporada en la oposición sin que sus integrantes se acuchillaran entre ellos. A los 6 meses de perder la Generalitat, la pérdida masiva de votos en las elecciones europeas de 2004 (51% PSC vs. 17% CiU) parecía que iba a acelerar las cosas: entre socialistas, populares y republicanos se iban a merendar las diferentes facciones convergentes y aquí paz y después gloria. Está claro que como pitonisos, algunos no nos podemos ganar la vida.

Al cabo de 10 años, CiU ha sobrevivido a los años de oposición, como un solo hombre y sin peleas internas (peleas que, curiosamente, han arreciado al recuperar el poder). Y en cambio, el PSC, el que estaba llamado a ser el gran partido de la centralidad, el gran aglutinador de la mayoría social catalana, el gran imperio que jamás iba a caer, se está yendo por la borda.

Al final, la única gran noticia del falso proceso hacia la falsa independencia catalana está siendo el fenomenal descalabro del PSC, el otrora Partido Inexpugnable. Tantos años presumiendo de ser los más catalanistas entre los catalanistas; tantos discursos señalando a los malos catalanes; tantas respuestas parlamentarias de Montilla preguntando a Daniel Sirera "¡Ustedes no están al servicio de Cataluña! ¿Al servicio de quién están ustedes?"; tantas campañas haciendo esa propaganda insultante de "tú eres un buen catalán y tú estás contra Cataluña"; tantas ocasiones mirando para otro lado (cuando no justificando) cuando los nacionalistas más recalcitrantes insultaban y agredían a los dirigentes del PP o de C's; tantos años sembrando odio, y ahora resulta que los que no pueden ir tranquilos por la calle, los anticatalanes, los odiados, los insultados y los agredidos también son ellos. Si le cuentan a la exministra Salgado que una imbécil ha agredido a Pere Navarro en Terrassa al grito de "¡¡Hijo de la grandísima puta!!", supongo que la ínclita dirá que el problema lo tiene Pere Navarro, que no ha aprendido suficiente convivencia.

Naturalmente, las ratas han sido las primeras en abandonar el barco, y ahí tienen a los que siempre han sido nacionalistas antes que socialistas yéndose de número 2 en la lista de ERC o dimitiendo en bloque de sus cargos en la ejecutiva gerundense, pero no de sus cargos públicos. Después de las próximas elecciones municipales de 2015, tal vez muchos más vayan tomando los botes salvavidas hacia diversas direcciones. Después de destruir las finanzas públicas, de pasar el cerebro de los escolares por la Thermomix con ese maravilloso sistema educativo que tenemos, de ser los impulsores del señalamiento de los buenos y los malos ciudadanos y de masacrarnos a impuestos, ahora el PSC está muerto y eso hay que celebrarlo. No lloren su pérdida, no notaremos ningún cambio: en Cataluña quedan seis partidos socialdemócratas más (Convergència, Unió, PP, Esquerra, Iniciativa y Ciudadanos), así que ningún votante se quedará huérfano, si es que eso les preocupa. Aquí los que estamos huérfanos cabemos en un ascensor.

lunes, marzo 17, 2014

La pachorra como proyecto político

En la imagen, vemos al presidente del Gobierno en la durísima réplica que ha dado hoy, tras conocer las declaraciones del fin de semana de Artur Mas y los planes insurreccionales que maneja la señora esa de la ANC, Carme Forcadell:


La ausencia de respuestas de Mariano Rajoy a las sucesivas provocaciones de los nacionalistas catalanes la podemos entender de dos maneras. Una de ellas sería la que deberíamos aceptar si fuéramos unos marianistas convencidos. La otra interpretación correspondería a la de unos derrotistas sin esperanzas.

OPCIÓN 1: SI FUÉRAMOS MARIANISTAS

Si fuéramos un Marhuenda cualquiera, podríamos pensar que el presidente del Gobierno es un maestro de eso que llaman los tiempos (¿por qué en plural?), y se está comportando con Artur Mas como si el presidente de la Generalitat fuese un quillo de discoteca al que, no se sabe muy bien por qué, alguien le ha permitido la entrada y, pasadas las tres de la mañana, bastante chuzo, se acerca más y más a Rajoy y le repite una y otra vez, a centímetros de su cara: "¿a que te meto? ¿a que te meto?" Y Rajoy, perfectamente sobrio, se mantiene impasible, mientras los que observan la escena no saben si asombrarse más por el ridículo que está haciendo el quillo o por la paciencia del otro. Hasta que, llegado un momento, el quillo deja la teatralidad y trata de arrearle un buen uppercut a Rajoy. Justo cuando el puño de Mas va a rozar el mentón de Rajoy, este, en un rápido movimiento, bloquea el puño del quillo e inmediatamente después, solo con dos golpes certeros, lo deja KO. ¡Qué autocontrol, qué eficacia! Los amigos del quillo intentan recogerlo y, entre reproches al vencedor, "¡no era para tanto, solo bromeábamos!", se largan compungidos.

OPCIÓN 2: SI FUÉRAMOS DERROTISTAS

Si fuéramos pesimistas, Mariano Rajoy estaría optando por la pachorra como proyecto político y, de la misma manera que ha sido incapaz de atreverse a reformar a fondo la Administración para no meterse en problemas, o de la misma manera que ha sido incapaz de limpiar a fondo su partido y hacer la vista gorda con la corrupción para no meterse en problemas, simplemente va a dejar que escampe, y a ver qué pasa ("¡Uf! ¡Vaya lío"). Lo que pasa es que Rajoy no sabe, porque no vive aquí, que miles de personas viven en Cataluña convencidas (y deseosas) de que la secesión está a la vuelta de la esquina, y se creen a pies juntillas la propaganda diaria de la ANC, TV3 y Esquerra Republicana, que es todo lo mismo, uno y trino; y si el presidente del Gobierno sigue "dejando hacer" sin intervenir, nos vamos a meter en un escenario insurreccional, con policías autonómicos a favor y en contra de la legalidad vigente.

Yo, que siempre he sido muy crédulo, estoy dispuesto a aceptar que el presidente del gobierno es un genio y está apostando decididamente por la opción 1, jugando sus cartas y esperando al momento oportuno. Pero mientras llega ese momento, no estaría de más que alguien, de vez en cuando, nos recordara a los que estamos a favor del cumplimiento de la Ley (¡qué osadía!) que velan por nosotros, y no van a permitir que un chulo de discoteca se salte las normas en medio del aplauso del vulgo.

miércoles, enero 29, 2014

Esa obsesión por los pisos vacíos

Me he enterado de que estos días hay una competición entre municipios catalanes para ver quién copia más rápido a quién, aprobando a toda velocidad nuevas ordenanzas que, dicen, facilitarán "que se multe a los bancos que tengan pisos vacíos".

Me permitirán que baje a mi mundo más localista pero, siempre a la moda, el último ayuntamiento en sumarse a esta historia ha sido el de Hospitalet de Llobregat, por unanimidad de todos los munícipes, por supuesto, desde los excomunistas de Izquierda Unida hasta los xenófobos de Plataforma, pasando por los socialdemócratas de Convergència, Unió, PSC y Partido Popular. Especialmente risible ha sido el caso del portavoz popular. Desde hace años, se puso a apoyar a la Plataforma de Atontados por la Hipoteca, e incluso participó en la paralización de algún desahucio. Hace unos meses, en la época de los escraches, la PAH le devolvió el favor ocupándole la sede del PP local, con insultos y amenazas de muerte incluidas a los militantes que allí se encontraban, sin que hasta la fecha se conozca denuncia alguna por parte del PP. A pesar de ello, ahora veo que les sigue riendo las gracias.

Esto de ponerse verraco con los pisos vacíos y querer sancionar a sus legítimos propietarios no es algo que haya empezado con la crisis, no se crean. En plena efervescencia inmobiliaria, hace once años, los socialdemócratas de turno ya amenazaban con robar dinero a los dueños de pisos vacíos (lo llamaban gravar, pero ya se entendía):

Supongo que los alcaldes de ayuntamientos como Sabadell, Santa Coloma, Tarragona u Hospitalet se habrán dejado asesorar antes de aprobar estas medidas peronistas, pero me permito plantearles, a ellos y a los que se creen que está muy bien esto de ir multando por tener pisos vacíos ("claro que sí, que se jodan, a mí no me da ninguna pena el banco"), algunas preguntas:

1. ¿Cómo se puede averiguar de manera inequívoca quiénes son los propietarios de todas las viviendas en las que no esté empadronado nadie?
2. ¿Cuánto cuesta realizar una consulta masiva al Registro de la Propiedad para conocer la titularidad registral de cada una de esas fincas?
3. ¿Por qué hay que multar a los bancos que tienen stock de pisos vacíos sin vender pero no a las personas físicas que tienen un piso vacío sin vender?
4. ¿Hay que multar a las empresas (no bancos) que tengan pisos vacíos sin vender? Si el banco traspasa sus activos inmobiliarios a una empresa participada al 99% por el banco, ¿hay que multarla también?
5. Con la Ley de Sociedades de Capital en la mano, teóricamente puede ocurrir que una Sociedad Anónima ni siquiera conozca quiénes son sus accionistas. De nuevo, si el banco traspasa a sus activos a una inmobiliaria que no controle al 100%, ¿cómo podemos saber que es el banco quien está detrás del piso vacío?
6. Si el banco tiene la vivienda vacía en venta pero nadie está dispuesto a pagar el precio que pide el banco, ¿hay que multarlo también?
7. Si el banco pone en alquiler la vivienda pero nadie está dispuesto a pagar el alquiler que pide el banco, ¿hay que multarlo también?
8. En consecuencia, en aplicación del reglamento aprobado por los ayuntamientos ¿piensan los alcaldes publicar un edicto determinando cuál es el precio de venta o alquiler, por encima del cual se debe multar a los bancos que mantengan los pisos vacíos?
9. Imaginemos que el banco se adjudica una vivienda embargada que ya estaba vacía (por ejemplo, una segunda residencia). ¿Hay que multar al banco también?
10. Si uno tiene un activo como una vivienda y no le da uso alguno, hay que multarlo. Si uno tiene un dinero ahorrado y no lo gasta, ¿también hay que multarlo?

miércoles, enero 22, 2014

Represión sí, claro

No todo en el septenio negro de José Luis Rodríguez Zapatero fue terrible. Uno de los logros más encomiables del anterior gobierno socialista fue la notable disminución de los muertos en accidentes de tráfico. Ese es un indicador objetivo, pero además muchos tenemos la sensación de que la gente conduce ahora mejor que antes y cada vez es más difícil encontrarte con un gilipollas al volante. De hecho ahora parece que los gilipollas van en bici, pero de eso ya hablaremos otro día.

Las mejoras en la seguridad vial desde 2004 son la prueba más palpable de que, en política, el método más eficaz para lograr tus objetivos es la represión. Inundar España de radares. Multiplicar los controles. Endurecer las multas. Aplicar a rajatabla la presunción de veracidad de los testimonios de los agentes de tráfico. Poner al ciudadano al borde de la indefensión, dificultando los recursos administrativos. Ni pedagogía, ni voluntarismo, ni frases vacías: cuando el Estado te viene de frente, mejor que te apartes.

Quizás no era el objetivo que se proponía, pero Pere Navarro, aquel director de la DGT que se llamaba como el líder de lo que queda del PSC, nos mostró a todos la supremacía del despotismo frente a la socialdemocracia como vía para gestionar la vida pública: los socialistas predican que el poder tiene que ser cercano al ciudadano, que hay otra manera de hacer política, que hay que ser persuasivo, escuchar, dialogar y hacerse comprender, pero a la hora de la verdad saben que, si quieren conseguir algo desde el poder, hay que aplastar a todo cuanto estorbe.

No es lo mismo predicar que dar trigo, y nunca como con la seguridad vial socialdemócrata se vio tan claro la diferencia entre el dicho y el hecho. Si nuestros políticos locales no combaten la pequeña delincuencia o el incivismo, no es porque no sepan ni puedan, es porque no les da la gana, porque Zapatero les enseñó que bastaba con tolerancia cero y represión, mucha represión.

Cuando ha querido, la izquierda siempre ha reprimido con mucha más eficacia y soltura que la derecha, tal vez porque, al estar envuelta la izquierda de tanto adorno bienintencionado, no tiene tantos remordimientos. Aquí hace tiempo que vivimos con el paso aparentemente cambiado, con una derecha pusilánime y timorata y una izquierda represora y autoritaria. Ahora veo a eso que dicen que es la derecha haciéndose un lío con el terrorismo callejero en Burgos, accediendo a las demandas de gente que utiliza la violencia para cambiar las decisiones del pleno del Ayuntamiento, y transitoriamente me entran ganas de votar al PSOE, fruto de la melancolía y el pesimismo.

sábado, enero 04, 2014

El valiente y los pelotas

No es que me parezca mal que un valiente periodista haya interpelado a los etarras en la feria del exterrorista en Durango. No me parece mal que les recrimine que no han pedido perdón, pero en realidad tampoco me importa lo más mínimo si se arrepienten o no. Que llegue un día que un delincuente se arrepienta de sus crímenes y pida perdón no debe importarle a nadie, salvo quizás a los sacerdotes.


Mirando el vídeo, lo más llamativo son los pelotas. Esos chiquitos que, raudos y veloces, surgen de la nada y se apresuran a rodear y empujar al periodista, venga chaval, fuera de aquí que nuestros amiguitos etarras han dicho que no hacían declaraciones. Si el presidente del gobierno no acepta preguntas de los periodistas, ¿cómo iban a aceptarlas los etarras?

Y por cierto, hablando del presidente del gobierno, si esto no es un proceso de paz, alguien debería hacer un esfuerzo por evitar que se pareciera tanto.

sábado, diciembre 14, 2013

Visto en abc.es...

Salvo que el mítico exseleccionador quiera entrar en política, alguien en el digital de ABC ha metido la gamba hoy:

martes, octubre 29, 2013

Tv3 a traïció


Allá por el año 2006, el escritor ultranacionalista Víctor Alexandre publicó un librito titulado Tv3 a traïció, una denuncia de la, a su juicio, progresiva españolización que se estaba apoderando de la televisión autonómica catalana. En el faldón del libro, se leía: Tv3 a traición: ¿televisión nacional de Cataluña o de cuatro provincias españolas?. De acuerdo con el criterio del personaje, desde que el tripatito llegó al poder en 2003, Tv3 se estaba convirtiendo en una cadena llena de mensajes subliminales en contra de las aspiraciones nacionales de Cataluña, y esa traición a los principios de la Tv3 de siempre iba a dejar huérfanos a millones de catalanistas, lo cual iba a tener importantes repercusiones a largo plazo en la hegemonía del nacionalismo catalán. En la imagen superior, una captura de la Tv3 de aquella época, hace siete años.

Que Santa Lucía le conserve la vista.

No sé si la Tv3 de entonces era demasiado española, quizás lo era si lo comparamos con lo de ahora. La principal diferencia entre la Tv3 de 2006 y la de 2013 es que en la de hace siete años no invitaban a Víctor Alexandre (quien, además de Tv3 a traició, ha escrito otros best-sellers que pasarán a la historia de la literatura universal como ¡Yo no soy español! o El caso Carod: 50 días de linchamiento político de una nación) y en la de ahora él es un personaje perfectamente integrado en la programación típica diaria.

La Tv3 de hoy en día es un cúmulo de propaganda a mayor gloria del presidente de la Generalitat en la sombra, Oriol Junqueras. Ellos ya trabajan para quien creen que va a mandar de aquí a un año y medio, como si no estuviera mandando ya. Sin Tv3, el llamado proceso hacia la independencia no existiría. Y de hecho en realidad no existe, pero de esto ya hablaremos otro día. El tal proceso solo existe en tanto que lo relata Tv3. Verás el programa matinal y leerás la pregunta del día: "¿Cree usted que alguna vez España ha aceptado que no es una única nación?"


Pondrás el informativo y le dedicarán 34 minutos a los preparativos del corro de la patata gigante del 11 de septiembre como primera noticia, para seguir con 2 minutos por los bombardeos en Siria como segunda noticia. En la tertulia del programa de la tarde te recordarán todos los días (bueno, de lunes a jueves, porque la tertulia del viernes es en exclusiva sobre la telenovela de sobremesa) que si no eres independentista eres rarito, y que si crees que la soberanía nacional reside en todo el pueblo español y no estás a favor de eso que llaman derecho a decidir, eres un fascista. En el Polònia ridiculizarán, por orden de dedicación, a Duran i Lleida (su objetivo favorito), a la familia real y a Artur Mas, y poca cosa más. Y si de madrugada pones algún programa alternativo de esos que dan por el 33, te encontrarás con un tío que dispara a un cartón con la foto del Rey.


Creerás que el fin de semana se relajan un poco, pero nada más ver los titulares del 3/24 el sábado por la mañana te darás cuenta de que sigue la fiesta. Los domingos verás la Fórmula 1, ni que sea durante las interminables pausas de Antena 3, y en el Gran Premio de Canadá, disputado en Montreal, te recordarán que el Quebec es otra nación sin estado, y que Fernando Alonso es uno de los mayores exponentes del automovilismo... asturiano.

A todo esto, hace tiempo que decidí que no volvería a ver Tv3, ni escuchar Catalunya Ràdio, ni RAC-1 ni leer La Vanguardia ni atender a ningún otro medio de comunicación local. Y la verdad, no se pueden imaginar lo bien que sienta.

domingo, abril 07, 2013

No espabilan

La tormenta perfecta. Los duques de Palma en los tribunales; el partido del gobierno sobrecogido; el de la oposición y los sindicatos con los eres falsos; concejales, alcaldes, diputados y presidentes autonómicos imputados; banqueros y, sobre todo, cajeros con malas prácticas; y todo aderezado con unas cifras de paro escandalosas y ningún indicio de recuperación a corto plazo por parte de la ciudadanía.

Que se venga abajo de golpe toda la trama de sobreentendidos y corruptelas que, bajo el manto protector de la estabilidad del sistema, venía sosteniendo al país desde 1978, tiene un lado bueno y un lado malo. El bueno es evidente, siempre es mejor la transparencia y la verdad aunque duela que las oscuras maniobras en la sombra. Pero también tiene un lado malo: aquí parece que todo lo oficial, todo lo sujeto a escrutinio público, todo lo que puede asumir alguna responsabilidad pública tiene algo que ocultar, y en cambio los únicos que pueden campar a sus anchas, sin responsabilidades, sin obligaciones y, por lo visto últimamente, sin que estén sometidos a la ley y las normas cívicas más elementales, son los de la Plataforma de Atontados por la Hipoteca, la versión 2013 de los indignantes de 2011 y del no a la guerra de 2003.

Siempre preferiré un sistema político en el que nuestros dirigentes tienen que andar mucho cuidado al elegir sus amistades y pueden llegar a tener que montar una rueda de prensa justificando unas fotos con un contrabandista de hace dieciocho años, que un sistema en el que el expresidente del gobierno acompaña hasta la puerta de la cárcel a un secuestrador, y tan felices. Pero de ahí a que tengan manga ancha los antisistema, median muchas diferencias. Los dos grandes partidos no espabilan y no se dan cuenta de que no pueden entregar gratuitamente el poder a una panda de demagogos, a los que viven de pedir responsabilidades a los demás pero afirman que ellos jamás han tenido ni deben tener ninguna.

O se espabila el sistema, o vienen los malos, los malos de verdad. O nuestros políticos tradicionales se enteran de la película, o mucho me temo que de aquí a cuatro días vamos a tener a la gorda esa de las hipotecas como presidenta de la República, a Jordi Évole de primer ministro y a Alberto Garzón, el joven diputado estalinista, de gobernador del Banco de España. Y ya verán qué bien nos va a ir a todos entonces, ya.

Unas cuantas maneras de espabilar:

(1) Reformen la administración, pensando cómo debería ser la administración pública si inventáramos el país hoy, empezando desde cero.
(2) Defiendan y apliquen la ley, sin miedo a que los indignantes se quejen.
(3) Pacten ustedes dos, Mariano y Alfredo, qué fechorías de la Corona, del PP o del PSOE es mejor tapar sin dejar rastro por razones de Estado, y para todo lo demás, liquiden todo rastro de corrupción que conozcan.
(4) No se escondan de los periodistas detrás de los plasmas.

lunes, enero 28, 2013

La maldición de los número 2

Cuando se acercan las elecciones, los partidos políticos muestran cierta tendencia a lavar su imagen, intentando abrirse a la sociedad. Una de las estrategias más masticadas es la de incorporar flamantes números 2 a sus listas, personas conocidas por el gran público que llegan como paracaidistas a las candidaturas. El flamante número 2 suele llegar entre sorpresas y aplausos de la prensa y cierta indignación entre los militantes de toda la vida (que se preguntan ¿por qué ese ha podido llegar tan alto sin haber picado piedra?), pero inmediatamente después de las elecciones suele disolverse cual azucarillo. Repasemos algunos de los casos más sonados.

5. GICA CRAIOVEANU

Fichó por el Getafe cuando jugaba en segunda división, en la temporada 2002-2003. Cuatro años después y tras su retirada, fichó por el Partido Popular como número dos a las elecciones municipales de 2007, perfilándose como concejal de deportes. Sin embargo, el PP volvió a perder frente a Pedro Castro (sí, aquel que hablaba de los tontos de los cojones que votan a la derecha) y Craioveanu ni recogió su acta de concejal.

4. MERCEDES CABRERA CALVO-SOTELO

A lo mejor ni la recuerdan ya, pero esta mujer llegó a ministra y todo. En las elecciones generales de 2004, las primeras de Zapatero, se rumoreaba que el PSOE iba a incorporar a un superfichaje como número 2 de ZP. Solo se sabía que iba a ser mujer y que iba a ser conocidísima. No sabemos si es que todas le fueron diciendo que no o qué, pero al final el PSOE incorporó como número 2 de Rodríguez Zapatero a la archiconocidísima Mercedes Cabrera. A pesar de la victoria electoral y haber ido en un puesto tan alto, quedó como diputada rasa. No obstante, en 2006 fue nombrada Ministra de Educación. No recordarán nada de su paso por el ministerio, porque por aquellos años el gobierno del PSOE estaba entretenido exclusivamente en sacar adelante el Estatuto de Cataluña y la negociación con los terroristas.

3. MANUEL PIZARRO

Cuando todo el mundo creía que Alberto Ruiz-Gallardón iba a ser el número 2 de la lista del Partido Popular por Madrid en las elecciones de 2008, va Rajoy y anuncia al expresidente de Endesa como candidato. Pizarro salió a la arena con mucha energía y se fue apagando. Su duelo televisado con Pedro Solbes quedará para la posteridad como una muestra de cómo se puede decir la verdad y perder estrepitosamente un debate debido a las mejores tablas dialécticas del adversario. Dicen que ahora anda con Esperanza Aguirre, haciendo de fiscal anticorrupción del PP, o algo así.

2. MONTSERRAT NEBRERA

Créanme que para declararse públicamente votante del PP en Cataluña hay que ser valiente, pero créanme que hace seis o siete años era todavía peor. Montserrat Nebrera tuvo el valor de presentarse como número 2 de Josep Piqué en las elecciones autonómicas de 2006, con el partido en descomposición y los ánimos por los suelos después de todo el proceso estatutario. El PP tuvo un resultado mediocre, la Nebrera no tuvo ningún protagonismo en el parlamento catalán, Piqué se fue, pasó fugazmente un tal Sirera, y después llegó un congreso en el que nuestra protagonista se enfrentó a Alicia Fernández Díaz en flagrante inferiodad de condiciones. Tras perder, Montserrat Nebrera podría haber optado por una retirada honrosa, pero empezó a boicotear a la nueva lideresa, acabó abandonando el partido y ahora anda por los medios del grupo Godó reclamando la independencia de Cataluña.

1. BALTASAR GARZÓN

Es un hecho: un juez de la Audiencia Nacional se presentó como número 2 de un partido político a unas elecciones. Quién si no, Baltasar Garzón Real. Felipe González lo fichó en 1993 como candidato ejemplar, para demostrar al populacho que ahora el PSOE sí que iba a ser implacable contra la corrupción. Garzón debía creerse que lo iban a hacer ministro de Justicia o vicepresidente, pero va Felipe y lo nombra Delegado del Plan Nacional sobre Drogas. Garzón, despechado, se marchó del PSOE a los cuatro días, volvió a los tribunales y trató de meter en la cárcel a toda la cúpula del gobierno por terrorismo de estado, el mismo gobierno que apenas meses atrás lo había fichado.



martes, enero 01, 2013

Un par de gráficas

Ya es un tema muy masticado, pero tras ver el resumen informativo del año 2012 con el que la televisión autonómica catalana nos obsequió la otra noche, me veo obligado a escribirlo. Como la cantinela oficial anuncia que hay que ver cómo de grande es el auge del independentismo, y que madre mía cuánta gente se está apuntando masivamente al Partido Único Catalanista, dejo por aquí una gráfica que en realidad ya todo el mundo conoce, y otra más para comparar con la primera:
Tres aclaraciones:
(1) PSA son las siglas del Partido Socialista de Andalucía, que logró representación en las primeras elecciones autonómicas catalanas y después ya fue abducido por el Partido Único.
(2) He considerado al PSE como españolista porque, a la hora de la verdad, y a diferencia de su homólogo catalán, su adversario principal es el PNV y no Madrid.
(3) En 1980, en el Parlamento vasco se elegían 60 representantes; a partir de 1984, se eligieron 75.

sábado, octubre 06, 2012

Javier Godó y los astros

El programa de mossèn Cuní en la televisión privada del grupo Godó, 8tv, es una mina. Dice que lo suyo es el rigor y la información. Lo mismo te emite en horario protegido el vídeo pseudosexual de Olvido Hormigos, que invita a entrevistados a los que no deja hablar porque él mismo se responde las preguntas, que inserta como tercera noticia de su informativo las opiniones de un astrólogo.

En los medios públicos y privados de Cataluña, con la independencia está ocurriendo lo mismo que con los maratones de Punto Pelota antes de un Barça-Madrid: ya han hablado tanto y con tanto entusiamo del tema, que llega un momento en el que ya solo pueden hablar de tonterías para rellenar. En efecto, el pasado miércoles mossèn Cuní nos explicó (como una de las noticias de portada) que el prestigioso astrólogo Jesús Gabriel afirma haber sido requerido por la Generalitat y que las cartas astrales confirman que Cataluña tiene muchas posibilidades de ser un estado independiente porque tiene muchos aliados, más allá de España.

Resulta sorprendente la afinidad que el conde de Godó tiene por las ciencias ocultas. Hay que recordar que La Vanguardia ya publicó en 2005 que la no menos prestigiosa astróloga Guiomar Eguillor predecía un acuerdo en el Parlamento de Cataluña para aprobar un nuevo estatuto de autonomía, algo que fue destacado en su blog por el portacoz socialista de entonces en el Parlament, Miquel Iceta.

Quizás este gusto por la astrología explique el comportamiento irracional del conde de Godó, que es grande de España, pero tiene una radio ultraseparatista todos los días, un periódico unionista los días pares y catalanista los impares, y una tele que no solo rellena las horas muertas con consultas de tarot, sino que ahora también lo inserta en el informativo.

sábado, septiembre 15, 2012

Independencia por doquier


La verdad es que uno se asoma estos días a TV3, a Catalunya Ràdio, a Rac-1 o al programa de mossèn Cuní en 8tv, y da la impresión de que todos hemos ido a la manifestación como un solo hombre el pasado día 11 y que Cataluña va a proclamar su independencia del resto de España el octubre próximo. Hombre, si puede ser, que no coincida con la segunda semana, porque me voy de puente y no querría perdérmelo.

La retórica nacionalista, su forma de marear la perdiz amenazando con que se van pero sin acabarse de ir nunca, o su cansinez extrema que busca que les demos la razón por desestimiento, no vamos a descubrirlas ahora. Pero sí querría recordar ahora unas palabras de Artur Mas, en los días inmediatamente anteriores y posteriores a las elecciones de noviembre de 2010, que repitió machaconamente en entrevistas, discursos y mítines:

"Somos conscientes de que parte de los votos que va a obtener Convergència i Unió son prestados, y vamos a tener que administrar la victoria con humildad y gobernar para el conjunto de los catalanes".

Yo no tragué, pero es muy probable que algún exvotante socialista o popular se lo creyera y ahora se haya encontrado con la coña esta del independentismo, que como todo el mundo sabe es el tema que más cohesiona transversalmente a todos los catalanes. Pues que cada palo aguante su vela.