José María Calleja, periodista educado, es un experto en decir frases comunes, hablar con rodeos y ser políticamente correcto, lo que le permite ser tertuliano profesional en Onda Cero y Antena3, y no sé si sigue saliendo en Televisión Española. También se dedica a moderar debates en CNN+, debates de esos que le gustan al Grupo Prisa, en los que los dos contendientes suelen pensar casi igual y se dedican a criticar a terceros, siempre ausentes.
José María Calleja es conocido por ser completamente respetuoso con todas las ideologías siempre que sean la suya, la socialdemócrata. Le repugna todo lo que sea llevar la contraria a la gran masa progre. Se jacta de haber sido antinacionalista vasco hace años y, por lo visto, eso le daba derecho en su día a apoyar las negociaciones entre José Luis Rodríguez Zapatero y Josu Ternera para que el Estado de derecho se declarase en tregua. Y el que estuviera en contra era un franquista. Isabel San Sebastián y Miguel Ángel Rodríguez (dos polemistas que, dicho sea de paso, también son candidatos a futuras entregas de esta serie) padecieron en sus carnes las iras socialdemócratas de este personaje que, insistimos, siempre presume de ser muy respetuoso.
Calleja es todo un experto en geopolítica internacional y lo demuestra cada vez que habla de Estados Unidos e Israel con pensamientos tan originales y atrevidos, fíjense ustedes, como "la repuesta ha sido desproporcionada", "eso es una muestra de imperialismo" o "con la excusa de la lucha contra el terrorismo internacional", frases todas ellas que jamás habíamos oído en boca de ningún otro progre. En realidad es inofensivo y cada vez que lo veo todo encorbatado y serio dando paso a su debate de CNN+ lo recuerdo desgañitándose contra M.A.R. De todas maneras, la verdad es que a mí me divierten más los socialistas todavía más fogosos, como María Antonia Iglesias y Enrique Sopena, el Dúo Estático.
Tertulianos infames (I): Enric Juliana
José María Calleja es conocido por ser completamente respetuoso con todas las ideologías siempre que sean la suya, la socialdemócrata. Le repugna todo lo que sea llevar la contraria a la gran masa progre. Se jacta de haber sido antinacionalista vasco hace años y, por lo visto, eso le daba derecho en su día a apoyar las negociaciones entre José Luis Rodríguez Zapatero y Josu Ternera para que el Estado de derecho se declarase en tregua. Y el que estuviera en contra era un franquista. Isabel San Sebastián y Miguel Ángel Rodríguez (dos polemistas que, dicho sea de paso, también son candidatos a futuras entregas de esta serie) padecieron en sus carnes las iras socialdemócratas de este personaje que, insistimos, siempre presume de ser muy respetuoso.
Calleja es todo un experto en geopolítica internacional y lo demuestra cada vez que habla de Estados Unidos e Israel con pensamientos tan originales y atrevidos, fíjense ustedes, como "la repuesta ha sido desproporcionada", "eso es una muestra de imperialismo" o "con la excusa de la lucha contra el terrorismo internacional", frases todas ellas que jamás habíamos oído en boca de ningún otro progre. En realidad es inofensivo y cada vez que lo veo todo encorbatado y serio dando paso a su debate de CNN+ lo recuerdo desgañitándose contra M.A.R. De todas maneras, la verdad es que a mí me divierten más los socialistas todavía más fogosos, como María Antonia Iglesias y Enrique Sopena, el Dúo Estático.
Tertulianos infames (I): Enric Juliana
4 comentarios:
"debates de esos que le gustan al Grupo Prisa, en los que los dos contendientes suelen pensar casi igual y se dedican a criticar a terceros, siempre ausentes."
A ver si te vas a creer que en otras cadenas es diferente.
No, en telahínco no es diferente.
jaja!
Antes me gustaba este tipo, de izquierdas pero se le aguantaba, no sé que le ha pasado de hace unos años (desde el 2004 más menos), se ha vuelto un asqueroso. Al Carlos Herrera le dejo colgado en cuanto oigo su voz. Una lástima.
Calleja no es más que un pediodista del tipo cortesano; un periodista de cámara de Prisa en quien pueden confiar ciegamente sus amos porque jamás llevará la contraria a la línea editorial del Grupo.
Y no es extrañar: mientras otros como Arcadi Espada o Hermann Tertsch tienen valía más que de sobra para sobrevivir fuera de esa sectilla, el tal Calleja no tiene categoría ni para escribir en el 20 minutos.
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