
Él fue uno de los fundadores (uno de los precursores, de hecho) de Ciudadanos en 2006. Ante el actual declive de su formación política como consecuencia del personalismo y las ansias megalómanas del líder de su partido, ha intentado plantar batalla interna, ha defendido sus principios e incluso ha pedido la dimisión de Albert Rivera. Y viendo que su partido ya no es lo que era y va camino de la desaparición, pretende abandonar el barco, renunciar al escaño y volver a ejercer su profesión anterior al paso por la política.
Ella, a diferencia de él, es una profesional de la política, una de las tres caras conocidas de la Izquierda Unida de los años 90, junto con Julio Anguita y Cristina Almeida. Ante el actual declive de su formación política como consecuencia del sometimiento al PSOE en toda España y al separatismo en Cataluña y en el País Vasco, no ha plantado batalla alguna, ni ha defendido sus principios, sino que se ha recluído en su parcelita de poder en Córdoba. Y viendo que su partido ya no es lo que era y va camino de la desaparición, ha abandonado el barco, pero no para regresar a la sociedad civil, qué narices, abandona el barco para pasarse al PSOE, donde tiene garantizado el plato caliente de por vida.
A veces, y más allá de etiquetas ideológicas, es fácil distinguir los políticos que vienen a servir de los que vienen a servirse. Y desgraciadamente, también es fácil comprobar que los mejores políticos suelen abandonar la política, precisamente porque el talento no es una cualidad frecuente entre la clase política, y los mejores suelen sentirse raros entre tanto mediocre.
Ella, a diferencia de él, es una profesional de la política, una de las tres caras conocidas de la Izquierda Unida de los años 90, junto con Julio Anguita y Cristina Almeida. Ante el actual declive de su formación política como consecuencia del sometimiento al PSOE en toda España y al separatismo en Cataluña y en el País Vasco, no ha plantado batalla alguna, ni ha defendido sus principios, sino que se ha recluído en su parcelita de poder en Córdoba. Y viendo que su partido ya no es lo que era y va camino de la desaparición, ha abandonado el barco, pero no para regresar a la sociedad civil, qué narices, abandona el barco para pasarse al PSOE, donde tiene garantizado el plato caliente de por vida.
A veces, y más allá de etiquetas ideológicas, es fácil distinguir los políticos que vienen a servir de los que vienen a servirse. Y desgraciadamente, también es fácil comprobar que los mejores políticos suelen abandonar la política, precisamente porque el talento no es una cualidad frecuente entre la clase política, y los mejores suelen sentirse raros entre tanto mediocre.
5 comentarios:
Explicarlo mejor en tan pocas líneas es imposible.
Rosita se vende al PSOE por un plato de lentejas. Después de tantos años en política... ¿de qué iba a vivir cuando perdiese la alcaldía?
Ellos son así...
La has clavao.
Sólo reseñar que mientras la derecha parece que se fracciona (bueno, no tanto.... lo digo por la aventura de C's con los conservadores irlandeses, y por otros partidos que están apareciendo a la derecha del PP: AES y algún otro), la izquierda se agrupa (aunque sea con la elegancia de Rosa Aguilar) en torno al PSOE.
Totalmente de acuerdo.
Bueno, bueno Carlos...quieres decirme que si a Antonio le ofrecen la Conselleria de cualquier cosa en el PSC dice que no, ¿verdad? Venga va, que la política es, frecuentemente, el arte de ser aplaudido por los errores ajenos. Las virtudes y los éxitos de esta gentuza se cuentan a poco.
Anónimo ¡que simple eres!
Juzga a las personas por lo que hacen y no por lo que tú dices que harían en las circunstancias que tú te inventes.
Cree el ladrón a todos de su condición
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