domingo, mayo 08, 2005

Y digo yo...


...que la reforma de la Constitución no puede tener efectos retroactivos. Si se cambia la Constitución ad hoc para que el primer descendiente de los príncipes de Asturias ostente algún día la jefatura del Estado independientemente de sus genitales, cosa que a mí no me parece mal, debe hacerse antes de que nazca el nuevo.

En caso contrario, si aceptamos que la Constitución debe ser igualmente vinculante al orden sucesorio con efectos retroactivos, no sé si alguno habrá reparado en que hay que modificar el orden sucesorio en su totalidad y no sólo en el número 2. En otras palabras: con una Constitución que prime únicamente la edad para determinar al sucesor de la Corona, la infanta Elena debe ser la Reina y no el príncipe Felipe. Yo no tengo ningún reparo en ello, pero piensen antes de hablar. Trampitas no.